Blog sobre desatascos y mantenimiento de redes de saneamiento

Cómo eliminar los malos olores del baño

Uno de los problemas que más molestan es nuestro hogar son los malos olores en el baño.

Entrar al aseo y recibir como una bofetada ese hedor insoportable resulta, en todo caso, absolutamente desagradable. Para poder erradicar este síntoma molesto, el punto de partida es identificar la causa del problema ya que, en función de cuál sea esta, el tratamiento a aplicar será completamente diferente.

Las deficiencias en la ventilación, de entrada, pueden generar estos malos olores. Especialmente en los baños que carecen de ventanas, la ventilación se lleva a cabo a través de los conductos que conectan los aseos con las chimeneas de la cubierta. Cuando alguno de ellos ha quedado obstruido, el aire no se depura correctamente y, en consecuencia, se emiten olores malos a la estancia.

Los desagües, sin embargo, suelen ser los principales causantes de este tipo de hedores. Estas tuberías, que conectan directamente con las alcantarillas, disponen de sifones que tienen la función de bloquear con agua ciertos tramos de la tubería, con el fin de evitar dichos malos olores. En ocasiones, esta agua se seca y el olor procedente del alcantarillado asciende hasta nuestra vivienda. Usar habitualmente todas las instalaciones del baño (bañera, bidé y lavabo) es una prevención adecuada para conseguir que esa agua no desaparezca, aunque la aportación de unos buenos fontaneros puede ser necesaria para solucionar, definitivamente, este problema.

Otra posibilidad es que el pésimo olor proceda del inodoro. La presencia en él de bacterias productoras de gases fétidos se puede evitar limpiándolo y desodorizándolo con frecuencia, usando la gran cantidad de limpiadores que ofrece el mercado. En plan casero, el vinagre blanco y la gaseosa se presentan como fórmulas interesantes para conseguir buenos resultados.

La siguiente posibilidad es que las tuberías no estén bien selladas, lo cual produce fugas de los gases desde la cloaca, que no suelen ser sencillas de identificar. El sellado de las mismas, sin duda, es un trabajo de fontanería cualificado que no debería dejarse en manos de personal inexperto o poco cualificado.

Asismismo, y volviendo a la figura del sifón —que está situada en el interior de las tuberías—, a menudo los problemas de malos olores se solucionan a través de desatascos. Muchas veces se acumulan tantos residuos en ellos que desprenden esa fetidez o permiten el ascenso de gases nauseabundos procedentes de la cloaca. En estos casos, puedes probar a realizar tú mismo la limpieza: para ello, inténtalo con agua y jabón, vinagre blanco en agua templada o, incluso, 100 gramos de bicarbonato de sodio. Eso sí: es fundamental hacerlo, al menos, una vez al mes.

Sea como sea, la colaboración de una empresa de fontanería cualificada garantiza una solución adecuada a este tipo de problemas, por lo que se convierte, casi siempre, en la alternativa más recomendable. En Isurbide estamos especializados en trabajos de fontanería y desatascos en Bizkaia y Araba, con servicio 24 horas, los 365 al año. ¿Te ayudamos?

COMPARTE

Deja un comentario