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Humedades en casa, ¿cómo debo actuar?

Las humedades en casa, son unos de nuestros principales quebraderos de cabeza.

Si en tu hogar tienes ese tipo de huéspedes no deseados que son las humedades, este artículo te interesa. Porque queremos explicarte cómo evitarlas y contrarrestarlas. Realmente se trata de un fenómeno antiestético que, además, puede generar problemas de salud, ya que vicia el aire y, en ocasiones, produce malos olores.

Por regla general, las humedades en casa se manifiestan mediante manchas de moho, condensaciones de agua y hedores que impiden disfrutar de la vivienda en condiciones óptimas. Para evitar que aparezcan, un punto de partida imprescindible es asegurar una óptima ventilación de la casa. Si no lo haces así, antes o después te verás necesitado de acudir a unos fontaneros que te ayuden a solucionar el problema.

Permitir que el aire circule correctamente en todas las estancias, así como limpiar y refrescar cada rincón, es fundamental porque, seas consciente o no, generamos humedad permanentemente: en la ducha o cocinando, desde luego, pero también al respirar o al sudar.

Tratar de reducir la producción de esta humedad sería un segundo campo de batalla. Evitar los prolongados baños —o duchas— con agua muy caliente, tapar las ollas que hierven o encender habitualmente el extractor forman parte de este tipo de medidas.

Por otra parte, el uso invernal de la calefacción contribuye a la aparición de humedades en casa. Mantener la temperatura ambiental a más de 19 o 20 grados las potencia: el aire caliente produce muchísima más humedad ambiental que el frío. Por eso, en esta época, puede venir bien incorporar un deshumidificador, el cual permitirá contrarrestar parcialmente ese vertido adicional.

Tender fuera de casa, no acumular excesivas plantas y separar los muebles de la pared son medidas muy fáciles de adoptar que contribuyen en la dirección buscada. Si las humedades, pese a todo, han comenzado a aparecer en tu vivienda, no te quedará más remedio que redistribuir los muebles para conseguir que el aire circule mejor y disminuya el problema.

En ocasiones, sin embargo y pese a todos los cuidados y medidas adoptados, tal vez te enfrentes a un problema de fontanería. En estos casos resulta imprescindible llevar a cabo una inspección de tuberías y realizar pruebas de estanqueidad en toda la casa o, al menos, en los lugares más conflictivos de la misma. En semejantes ocasiones, ponerse en manos de fontaneros profesionales con una dilatada experiencia es la mejor alternativa.

Entre los trucos caseros más recomendados destaca el de colocar un plato con harina de mostaza en cada una de las habitaciones y cambiarlo semanalmente. Este alimento absorbe la humedad y, según aseguran sus prescriptores, ofrece resultados estupendos sostenidos en el tiempo. Sea como sea, hazlo después de haberte puesto en manos de auténticos especialistas si se trata de un problema de fontanería.

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